01 Oct Octubre: Somos FRÁGILES #SomosMarianistas
La enfermedad me ha puesto frente al espejo de lo que soy: frágil. No débil, ni desdichada por lo que me ha tocado, sino humana. Totalmente humana.
La enfermedad ha atacado mi cuerpo; pero también mi manera de estar en el mundo. Me ha abierto los ojos a una verdad más honda: somos frágiles por naturaleza, y eso no es una condena. Es una verdad que nos iguala, que nos llama a cuidarnos más y mejor cada día.
En estos meses duros, en los que la incertidumbre es constante, he aprendido que no tengo que demostrar nada. Ni ser fuerte. Ni tener respuestas. Solo estar, respirar, confiar en el Dios que me da su mano y no me suelta y dejarme cuidar. Y ahí he descubierto lo que realmente vale: una mano que acompaña, un silencio que abraza, un mensaje de apoyo y sobre todo una comunidad que se hace hogar.
María vivió en carne propia la fragilidad: su Hijo en la cruz. Pero no se encerró en su dolor. Salió al encuentro y sostuvo la esperanza. Por eso su figura es fuente para nosotros. Es para mí. Gran compañera en este viaje.
La alegría de sentirme acompañada ha sido un regalo inmenso. En medio de la incertidumbre, he descubierto una red de ternura tejida por muchas manos: la familia, compañeros, amigos, y un sinfín de personas que acompañan desde el respeto, el silencio y el cariño. Muchas de esas manos, tejidas por nuestro carisma marianista: Chaminade, María y nuestra esencia comunitaria no entiende la fe sin cercanía. No deja al hermano solo y siempre sostiene. La fragilidad también forma parte de nuestro ser marianista: nos une, nos humaniza, nos lanza a amar.
Larraitz Esnal. Colegio Santa María Vitoria