01 Mar Marzo: Somos AMADOS #SomosMarianistas
Educar es un verdadero acto de amor, es dar vida, es entrega incondicional, como decía el Papa Francisco. También, Pablo Freire, que además considera el acto de educar de una profunda valentía. ¡Cuántos retos nos encontramos a lo largo de nuestra labor educadora! Nada es fácil, desde nuestras distintas realidades y contextos es cada vez más arduo, un ejercicio continuo y un deporte de alto rendimiento.
Puede ser que a estas alturas de curso sintamos que esa llama del amor a veces esté más floja por el cansancio, la burocracia, las familias, el día a día… Pero… ¡qué necesario es pensar que lo que hacemos es amar! Un ejercicio revolucionario, muy exigente, sobre todo, cuando intentamos arreglar tantos corazones rotos. Día a día nos enfrentamos a muchos obstáculos, pero, aun así, está ahí presente. Es una llama latente, que encendimos el día que dijimos sí a la tarea de educar, valientes como María, sin saber cómo iba a salir, pero fruto de un amor, de una vocación.
En mi colegio, cuando llega el 10 de enero, día de la beata Adela de Batz, solemos decir la frase “Pequeño es mi corazón para amarte, pero haré que otros corazones te amen” mientras les damos a cada niño una piruleta con forma de corazón, símbolo de amor, de fuerza, entrega, paciencia, valentía…
Muchos decidimos dedicarnos a la educación porque de pequeños fantaseábamos jugando, soñando con ser como nuestros profesores, como nuestros padres o como nuestros abuelos, reproduciendo ese gran acto de amor que tuvieron con nosotros.
Me gustaría hacerte recordar (volver a pasar por el corazón): ¿por quién te has sentido amado? Piénsalo, y si tienes la oportunidad, dale las gracias, por ser un trampolín. Porque fruto de esa paciencia, de ese levantarse de nuevo, de esa confianza y amor que recibimos de Dios a través de ellos, podemos siempre sentirnos comprendidos, queridos y con fuerza para lograr lo imposible. ¿Te animas a contagiar a otros corazones la suerte de sentirse amados?
Juan Carlos Santos Romero. Colegio Santa María (Madrid)